En el Centro Histórico de Quito hay calles que guardan siglos de historia en cada adoquín. Caminarlas a diario es un privilegio que no siempre sabemos ver. Desde hace más de una década, Casa Gangotena un hotel boutique en la Plaza de San Francisco no solo como anfitrión de viajeros, sino como vecino activo de uno de los patrimonios más importantes de América Latina.

Un Rol que va más Allá de la Hospitalidad
Hospedarse en Casa Gangotena no es solo acceder a un servicio de lujo: es entrar en contacto directo con la vida cotidiana del centro histórico. Desde las ventanas del hotel se ven los mismos tejados que vieron generaciones de quiteños crecer, comerciar y celebrar. Esa continuidad no es casualidad: es el resultado de una decisión consciente de pertenecer.
Como parte de un grupo turístico con más de 70 años de historia operando en destinos emblemáticos del Ecuador —entre ellos las Islas Galápagos y el Chocó Andino — Casa Gangotena entiende que cada territorio tiene un alma propia. Y protegerla es una responsabilidad compartida.
El modelo de gestión del hotel se apoya en cuatro pilares estratégicos de sostenibilidad. Uno de ellos es la Promoción de la Cultura Local, a través del cual el hotel desarrolla experiencias, activaciones y alianzas concretas que revalorizan el arte, la historia y la identidad urbana del centro histórico. No con declaraciones de intención, sino con acciones medibles año tras año.
La Pregunta que lo Cambió Todo
En uno de esos ejercicios de reflexión colectiva surgió una pregunta sencilla, pero incómoda: ¿Estamos viendo al Centro Histórico con los ojos que realmente merece?
El diagnóstico fue claro. A pesar de ser uno de los centros históricos mejor conservados del continente y el primero en ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978, muchos quiteños lo experimentan desde la rutina, sin reparar en su riqueza ni en su fragilidad.
Fue en ese contexto que Casa Gangotena decidió sumarse activamente a De Vuelta al Centro , una campaña cívica impulsada por la Alianza para el Emprendimiento y la Innovación (AEI). La iniciativa nació de un ejercicio colaborativo entre vecinos, comerciantes y organizaciones locales que identificaron 49 efectos indeseables que afectan la convivencia en el sector. La conclusión fue unánime: recuperar el vínculo emocional de los quiteños con su centro era urgente.
El Decálogo del Compromiso Quiteño
Uno de los resultados más concretos de la campaña fue la creación del Decálogo del Compromiso Quiteño una declaración de diez principios que invita a ciudadanos, estudiantes, comerciantes y visitantes a construir una convivencia más respetuosa y orgullosa de su identidad.
Casa Gangotena no se limitó a apoyar el documento: participó activamente en su co-creación, junto a vecinos del barrio, organizaciones culturales y estudiantes del colegio Unidad Educativa La Providencia. La Fundación La Buena Gente acompañó el proceso facilitando el diálogo entre actores de distintas generaciones y perspectivas.

Una Historia que Cierra el Círculo
Para Katherine Granda, gerente de operaciones de Casa Gangotena, el proceso tuvo una resonancia profundamente personal. Ella misma estudió en el colegio La Providencia —a pocas cuadras del hotel— y hoy lidera el día a día de uno de los establecimientos más reconocidos del país, ubicado en esa misma calle que recorrió de niña.
"Estudiar y ahora trabajar en el corazón de la ciudad ha tenido un impacto profundo en mi identidad como quiteña. Es un privilegio compartir con nuestros visitantes la riqueza cultural e histórica de este lugar. Pero también es una responsabilidad: cada relato, cada espacio puede despertar emociones profundas y fortalecer el orgullo por nuestras raíces."
Katherine subraya el valor de los talleres de civismo impulsados por la campaña más allá del resultado visible:
"Estas iniciativas generan conciencia, promueven actitudes responsables y alimentan el sentido de pertenencia tanto en los quiteños como en quienes nos visitan. El impacto no siempre se mide en números, pero se siente en cómo la gente empieza a mirar diferente lo que tiene alrededor."
Ser un Buen Vecino, Todos los Días
El compromiso de Casa Gangotena con el centro histórico no es un gesto simbólico ni una campaña de temporada. Es una práctica diaria que se expresa en abrir las puertas no solo a turistas, sino también a estudiantes, artistas, vecinos y emprendedores que creen en el poder transformador de la cultura.
Porque el verdadero lujo no está únicamente en la arquitectura o en el servicio impecable, está en pertenecer a un lugar, cuidarlo y compartirlo.
El Centro Histórico de Quito no es solo un destino turístico. Es memoria colectiva, identidad viva y territorio de futuro. Y cuidarlo es tarea de todos.
¿Ya volviste al centro?


