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1 julio, 2020 José Ayerve0

No es suficiente con simplemente escoger el Centro Histórico de Quito como destino para su boda; es realmente importante elegir el lugar perfecto. En el corazón del casco antiguo, hay un hotel que realmente se destaca por encima de cualquier otro en la ciudad. Le invitamos a conocer el primer hotel boutique de lujo de Quito, Casa Gangotena, el lugar perfecto para su boda.


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28 mayo, 2020 José Ayerve0

Mientras el mundo empieza a ajustarse a una nueva normalidad, hemos adaptado la forma en la que hacemos la mayoría de nuestras actividades cotidianas. Hoy, después de 67 años de liderar la industria turística en Ecuador y Sudamérica, nos enfrentamos a nuestro mayor desafío hasta la fecha: reiniciar operaciones mientras mantenemos la salud y seguridad de nuestros clientes y personal.


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31 octubre, 2018 Christopher Klassen2
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Cuando uno piensa en un hotel, la primera pregunta que nos hacemos definitivamente no gira en torno a su historia. En realidad, lo único que queremos saber es si tienen camas cómodas, buenas duchas y un servicio atento. Sin embargo, esta pregunta inevitablemente invade nuestra mente cuando llegamos a las puertas de la impresionante Casa Gangotena y entramos al vestíbulo. Con sus techos altísimos de diseño intrincado y sus ricas pinturas al óleo del tamaño de un tapiz, las pistas de una larga y buena historia se pueden sentir desde el momento en que pasamos por la puerta.

De hecho, es inevitable sentir cómo las paredes de la casa emanan orgullosamente su historia como uno de los primeros puntos de edificación de Quito. Casa Gangotena tiene una vasta historia llena de desesperación, alegría, reivindicación y, por supuesto, una familia muy conocida detrás de todo. Cuando se comienza a escuchar más sobre la historia de este magnífico hotel, nos damos cuenta de que es mucho más que un lugar para alojarse, es una grandiosa oportunidad para formar parte de la familia de Casa Gangotena y ser testigo de la colorida historia de Quito.

Casa Gangotena desde Plaza San Francisco
Casa Gangotena se encuentra junto a la Plaza San Francisco de Quito.

¿Cuándo se construyó Casa Gangotena por primera vez?

Piense en cómo era la vida en los siglos XVI y VII de la colonia Española de San Francisco de Quito. En ese momento, la ciudad era un mero susurro de lo que es hoy. Lo que en un principio era una pequeña ciudad que consistía de tan solo 200 personas, es ahora el hogar de casi tres millones de habitantes. La colonia contaba con algunas iglesias, residencias privadas de los ricos y, lo más importante, muchas plazas. Era, definitivamente, una ciudad importante en su infancia.


La ciudad de San Francisco de Quito, fundada originalmente por Sebastián de Belalcázar en 1534, se convirtió en el hogar de la familia Ponce Castillejo. En el año 1600, decidieron construir, en el sureste de la plaza San Francisco, la primera Casa Gangotena (que entonces se la conocía como Casa de San Miguel). Durante este tiempo, las plazas se usaban como sitios para canalizar el poder. A su vera, siempre se podía encontrar una iglesia, representando el poderío religioso, y un edificio del gobierno local.

Mapa de San Francisco de Quito
Mapa de San Francisco de Quito alrededor de 1735. Foto de Jojagal via Wikipedia

El resto de lotes eran repartidos a la aristocracia o a los buenos ciudadanos que cuidaban los intereses de la corona. Por lo tanto, una casa cercana a plaza era a menudo sinónimo de buena posición en la sociedad. Debido a su proximidad a la enorme iglesia y convento de San Francisco, la casa lleva el nombre de San Miguel, un Santo Católico que fue considerado el guardián y defensor de la iglesia.

El primer ocupante de la casa, antes de que se terminara su construcción, fue Francisco Ramírez de Arellano, un minero que descubrió grandes yacimientos minerales en Esmeraldas y Santa Bárbara. Durante esta época, la casa era mucho más pequeña de lo que es hoy y no tenía una fachada tan ornamentada.

¿Por qué «Casa Gangotena» y quiénes eran los miembros de la familia Gangotena?

El edificio fue conocido como Casa de San Miguel durante sus primeros 200 años de existencia mientras residente tras residente, entraban y salían. Sin embargo, en el siglo XVII, un español vasco, Martín Gangotena, adquirió la residencia para convertirla en su hogar, rebautizándola Casa Gangotena poco después.

A lo largo de la historia, se creía que la familia Gangotena era rica; pero, según los historiadores, cuando la familia llegó a Quito por primera vez, no tenían un centavo a su nombre. Sin embargo, la familia floreció rápidamente en la creciente ciudad debido a su espíritu empresarial. La familia luego se expandió a otras áreas, llegando a ser conocidos como industriales, políticos, académicos y terratenientes importantes.


Plaza de San Francisco de Quito
La Plaza San Francisco tenía un estilo de jardín francés como se puede apreciar en esta fotografía de 1920. Foto de Archivo Histórico de la Ciudad de Quito.

La familia Gangotena siempre tuvo un papel prominente e influyente en la sociedad, y sus nombres se mencionan a lo largo de la historia de Quito. Eran benefactores del convento de San Francisco, y se hicieron ampliamente conocidos como gente amable y acogedora, albergando numerosas reuniones en su casa – hasta que un amigo les robó algunos de sus artículos personales, entre ellos, una escultura original de Caspicara.

A pesar de su opulencia, la edificación fue llamada Casa. La lujosa mansión fue y siempre tendrá un espíritu de hogar, ya que Casa Gangotena continúa manteniendo su larga tradición de hospitalidad en su exquisita comida, servicio impecable y ambiente relajante.


¿Cómo era Casa Gangotena cuando era una mansión privada del siglo XVIII?

Casa Gangotena fue asentada en el borde de una plaza muy concurrida a lo largo de los tiempos coloniales y modernos y, como tal, siempre ha sido un centro de actividad y movimiento. Como empresarios, la familia prosperó a cada paso en este ambiente. En el pasado, la Plaza de San Francisco fue donde se realizaban las principales transacciones comerciales en Quito. Casa Gangotena siempre estuvo abierta a amigos y familiares, y, de vez en cuando, incluso celebraban misas católicas dentro de la casa. En numerosas ocasiones instalaron tiendas y pequeñas viviendas para amigos en la fachada de la edificación.


Mercado de domingo en Plaza San Francisco
Todos los domingos, la Plaza San Francisco se volvía el escenario de un mercado local. Foto de Archivo Histórico de la Ciudad de Quito.

En consecuencia, la casa se convirtió en un espacio caótico que se llenaba constantemente con el murmullo de la actividad y los hipnóticos olores de hierbas y especias que perforaban el aire. El surtido colorido de personas de las diferentes viviendas y las diversas tiendas dio lugar a un ambiente de cambio en constante movimiento, una verdadera representación de un hogar colonial, alegre y animado. En la Casa Gangotena de hoy, es fácil sentir que la edificación es mucho más que un simple hotel; aún conserva el carácter y la sensación de ese hogar cálido y acogedor.


¿Qué desastre ocurrió en Casa Gangotena?

Y entonces ocurrió el desastre. En 1914, la casa fue quemada sin posibilidad de reparación. Oficialmente se registró como un problema eléctrico, pero rumores persisten hasta nuestros días que contradicen esta teoría. Se decía que una de las hijas Gangotena estaba comprometida con un caballero local. Ella rompió el compromiso y el amante despreciado tomó represalias con un incendio provocado. Aunque parece una forma drástica de vengarse, sabemos que la familia Gangotena surgió de las cenizas y construyó algo mucho más grandioso de lo que la ciudad había visto antes.

Casi todo se perdió en el incendio, pero la familia Gangotena estaba decidida a aprovechar la oportunidad para transformar el edificio en algo completamente nuevo. Los hermanos Russo, famosos arquitectos italianos, fueron puestos a cargo del proyecto de reconstrucción. Por supuesto, los estilos de los tiempos han cambiado drásticamente en los cientos de años desde que se construyó Casa Gangotena. La nueva casa eliminó el estilo colonial original, optando por la arquitectura europea elaborada que estaba de moda en ese momento. La mayoría de los materiales utilizados en el proceso de reconstrucción se enviaron directamente desde Francia, Alemania e Italia.


Incendio de Casa Gangotena
El incendio de Casa Gangotena fue devastador para su estructura y diseño original. Foto de Archivo Histórico de la Ciudad de Quito.

La reconstrucción de Casa Gangotena fue un testimonio de su apellido. Aunque en algún momento de su historia no podían costear una casa, la familia se había convertido en un grupo de industriales y terratenientes prósperos que realizaban negocios en todo el Ecuador. Como resultado, ahora podían permitirse el lujo de productos aristocráticos, incluidos los gustos y estilos de los hermanos Russo.

En 1922, se terminó de construir la nueva y más ornamentada Casa Gangotena, y la familia pudo mudarse nuevamente. Continuaron mejorando su vida y hogar en la creciente ciudad de San Francisco de Quito.


Uno de sus principales pedidos fue construir un canal para su hogar desde la fuente de un manantial natural que fluye desde las montañas del Pichincha. Se les otorgó permiso para construirlo a pesar de la oposición silenciosa de otras personas que vivían en el área. Sin embargo, la oposición se disipó rápidamente poco después, cuando la ciudad sufrió una sequía sin precedentes. La familia otorgó derechos de acceso al municipio para suministrar agua al barrio. Como muestra de la gratitud de Quito, ¡la familia nunca recibió una factura de agua hasta que se vendió la casa en 2007!

Casa Gangotena remodelada
Casa Gangotena pertenecía a Enrique Gangotena.

¿Cómo paso la edificación de ser de una casa familiar a ser el Hotel Boutique Casa Gangotena?

Lamentablemente, la línea familiar de los Gangotena se extinguió lentamente. Después de que las dos últimas residentes de la mansión Gangotena, Mimi y Lola, fallecieron, la casa permaneció desocupada durante unos ocho años. En 1978, el centro histórico de Quito fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, pero incluso con ese título, a nadie le interesaba convertir a la venerable Casa Gangotena en un museo o atracción turística.


Antiguo exterior de Casa Gangotena
Antiguo exterior de Casa Gangotena antes de que la propiedad fuera comprada por Roque Sevilla.

Finalmente, en 2007, el cansado edificio fue comprado por Roque Sevilla, quien había dejado su huella como un reconocido economista y ex alcalde de Quito. Ahora, como propietario de Metropolitan Touring, soñaba con crear algo nunca hecho antes: transformar esta joya histórica en la experiencia única de un hotel. Comprendió la tremenda importancia de Casa Gangotena en la historia de Quito y la importancia que representaría para cada huésped que la visitara. Su visión se vio favorecida por el hecho de que había visitado la casa con frecuencia junto a su tía cuando era un niño y podía recordar su magnificencia pasada. Sabía que Casa Gangotena podía proporcionar una experiencia como ninguna otra, pero también sabía que se necesitaría mucho trabajo para devolverle su gloria original.


La historia de la restauración de Casa Gangotena está llena de sangre, sudor y lágrimas. Para entonces, el edificio tenía casi 100 años y se había derrumbado por completo en ciertas partes. Solo unos pocos hombres a la vez podían trabajar en los pisos superiores, ya que los cimientos eran tan frágiles que podían haberse derrumbado aún más. La restauración no solo tenía que ser lo suficientemente fuerte como para contener 28 bañeras en cada piso, sino que también tenía que estar lo más cerca posible a la original. Los trabajadores retiraron meticulosamente los pisos y el arte original, no solo para poder reutilizarlos para el hotel, sino también para poder trabajar en los cimientos sin dañar el patrimonio original de Casa Gangotena.



Las renovaciones tardaron casi tres años en completarse con el trabajo constante de, más o menos, 100 trabajadores. Casa Gangotena finalmente reabrió sus puertas en octubre de 2011 y, gracias a sus esfuerzos meticulosos, el resultado final fue realmente asombroso – un paso mágico e impresionante en el tiempo.

¿Por qué hay diferentes tipos de arquitectura en Casa Gangotena?

Los extravagantes hermanos Russo encontraron inspiración en muchas musas durante la reconstrucción de Casa Gangotena después del incendio. Habían sido influenciados por la corriente del art déco, el Renacimiento y el art nouveau.

Por supuesto, hubo algunas áreas donde la arquitectura original simplemente no pudo ser restaurada a su estado original; por ejemplo, el techo de vidrio moderno y en forma de diamante que ahora cubre el área del salón o las puertas de vidrio que adornan la entrada principal. Sin embargo, la arquitectura original de los hermanos Russo fue cuidadosamente replicada o restaurada en medida de lo posible.

¿Hay algún arte original?

Uno de los objetos más antiguos de Casa Gangotena es un espejo que, en la actualidad, se ubica inocentemente en el rellano del primer piso. Tras una inspección minuciosa, se puede ver que tiene leves marcas de quemadura que revelan su historia como una pieza sobreviviente del incendio de 1914.

Durante la reconstrucción de Casa Gangotena, los constructores trabajaron diligentemente para remodelar y renovar mientras se apegaban lo más cerca posible a la arquitectura original. Tanto los techos como el blasón de piedra, escudo familiar de los Gangotena, que se encuentra frente a la entrada principal,  fueron reconstruidos por expertos.

Interior de Casa Gangotena
Los interiores de Casa Gangotena fueron renovados para poder ser lo más cercano posible al diseño original.

Los frescos fueron cuidadosamente restaurados y reubicados en algunas de las suites más preciadas del hotel. El fresco que se encuentra en la Junior Suite, por ejemplo, muestra a la familia Gangotena a caballo, mientras que otro muestra un sereno cuerpo de agua. Incluso la gran chimenea del salón superior fue retirada y se la colocó en el vestíbulo junto con el espejo mencionado anteriormente que muestra con orgullo la insignia de los Gangotena.


¿Por qué el logotipo de Casa Gangotena es una concha?

Para responder a esta pregunta, es importante comprender que en la época colonial había muy poca infraestructura que conectara a la sierra con la costa ecuatoriana. La única ruta de acceso a la costa representaba un viaje bastante peligroso y tedioso por los Andes. Por lo tanto, la elección de una concha, en el contexto de la época, parece ser un poco descabellada.

Sin embargo, la concha fue utilizada ampliamente como una forma de moneda por muchas tribus nativas americanas, incluidas las culturas incas y pre-incas. Al principio, las tribus costeras comenzaron a usar la concha de almeja, y la práctica se generalizó en todo el continente americano. Uno de los lugares más destacados para comerciar en la provincia de Pichincha era donde ahora se encuentra la Plaza de San Francisco.

En la antigüedad, esta área era en realidad un centro de comercio bastante ocupado, que se remonta a una época anterior a la llegada de los españoles a América del Sur. En sí, la Plaza San Francisco fue un importante punto de comercio de bienes de muchas regiones diferentes. La principal forma de pago era, en efecto, la concha de almeja. Cuando llegaron los españoles, tomaron el área y la convirtieron en una zona comercial más moderna, pero continuaron usando la concha de almeja en algunos de sus intercambios, especialmente con las tribus indígenas.

Concha spondylus
La concha spondylus es parte de la historia de Quito desde los Quitus, los ocupantes originarios de la zona.

La familia Gangotena fue una familia creciente y prominente durante este tiempo. Su uso frecuente de conchas marinas en sus transacciones comerciales reflejaba su posición a medida que se daban a conocer como empresarios y comerciantes exitosos. Si usted observa detenidamente el emblema de la familia Gangotena, que se muestra con orgullo sobre el espejo de la pared en el vestíbulo de la Casa Gangotena, puede ver una concha marina representada sobre la montaña. En este caso, la concha simboliza el éxito de la familia Gangotena desde sus inicios en la ciudad de Quito, hasta que prosperaron con sus negocios en todo el Ecuador.


Casa Gangotena Boutique Hotel America
Casa Gangotena Boutique Hotel, acomodación de lujo en el centro histórico de Quito en Ecuador, América del Sur.

Esta concha ha sido modificada para convertirse en el logotipo del hotel en homenaje a la familia Gangotena. Sin embargo, este tributo va mucho más allá, ya que éste también representa la atmósfera del hotel y su propósito fundamental. Casa Gangotena no es solo un hotel; es un símbolo de profunda conexión con la comunidad y un ícono de orgullo para todos los Quiteños, así como un recordatorio permanente de los orígenes aristocráticos de la ciudad.

La historia de Casa Gangotena no es solo una lista de fechas y eventos – es una colección de giros inesperados que cuentan la historia de una familia que crece y florece en una ciudad naciente. Habla del desarrollo de Quito y de las piedras angulares que ayudaron a construir y transformar la ciudad en lo que es hoy. Aunque ahora está bajo el disfraz de un hotel, Casa Gangotena fue y siempre será una casa construida para reunir a la gente bajo el manto del confort y lujo.


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27 agosto, 2018 Christopher Klassen
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La transformación de Casa Gangotena de una casa de familia casi abandonada al hotel de lujo que es hoy, fue un auténtico acto de amor, lleno de desafíos, que con la visión de preservar el espíritu de una propiedad singular superó la expectativa de todos sus participantes y permaneció como lo que es y ha sido siempre: una importante construcción histórica en Quito.

Durante cuatro siglos, la casa de la ilustre familia Gangotena ha custodiado la esquina de la plaza San Francisco, la que, con su peso histórico y religioso, es la más emblemática de todas las plazas de Quito.

El edificio en sí no es colonial: víctima de un incendio en 1906, la mansión original fue reconstruida por arquitectos italianos, los hermanos Russo, que la convirtieron en un palazzo italiano, añadiendo columnas románicas y toques de art-deco. La familia se mudó a la mansión a principios de los años veinte.

Hotel Casa Gangotena en el Centro Histórico de Quito.
Hermosa vista de Casa Gangotena en el Centro Histórico de Quito.

Un nuevo propósito

Mimi Gangotena fue la última heredera directa de la familia originaria española en vivir en la casa. Esposa del ex presidente ecuatoriano Camilo Ponce, no tuvo hijos, por lo que, a su muerte, la casa fue trasladada a una fundación de sobrinos. La fundación decidió vender la casa y notificó a Roque Sevilla, ex alcalde de Quito, quien estaba interesado en comprarla (la visitó de niño durante alguna invitación de té) para transformarlo en un hotel, encantado por su ubicación única en la plaza San Francisco. La venta se realizó en 2007.

Los nuevos propietarios se enfrentarían a muchos desafíos para convertir la mansión en el hotel de lujo que es hoy.

Una triste realidad

Cuando los constructores pusieron el pie en el lugar, la Casa Gangotena estaba en un estado calamitoso, muy lejos del hotel de élite que se esperaba reconstruir. La pintura había perdido su color y se estaba pelando en todas las paredes, el hierro corrugado cubría azulejos dañados, el piso y las paredes estaban agrietadas y humedad burbujeaba de los antiguos murales.

La última persona en vivir en la casa, Mimi, utilizaba sólo unas pocas habitaciones del segundo piso, con un enorme e intrincado altar que fue retirado y vendido a su muerte como gran parte de los demás muebles. (Si quisieras comprar algo de ello, algunas piezas aún se pueden encontrar en la tienda de antigüedades ArtTiquo, en el barrio de La Floresta). El resto estaba en ruinas.

El interior del Hotel Casa Gangotena.
El interior del Hotel Casa Gangotena.

Respirando nueva vida

Para los nuevos dueños, era imperativo rescatar sus magníficos detalles originales a fin de preservar el carácter inimitable de la casa. Había los murales: uno que representaba a la familia Gangotena a caballo, el nombre de cada miembro inscrito en las riendas de sus corceles (está en la Junior Suite del hotel). Otra, en la antigua terraza acristalada del ala sudoeste de la mansión, donde las damas de sociedad acostumbraban coser y chismear, mostraba una gloriosa escena marina con veleros.

Ambos fueron cuidadosamente restaurados. El piso de madera del comedor fue rescatado y transportado al bar y Crimson Room actuales. Los paneles de seda añadidos por los extravagantes hermanos italianos fueron retirados y renovados con sutileza, y los yesos de estuco extraídos panel por panel y protegidos mientras continuaban las obras. Incluso una chimenea se trasladó desde el salón de arriba a la entrada principal, así como el espejo icónico del hotel.

Decoración original, moderno confort

Uno de los mayores desafíos para el equipo fue restaurar la mansión a su antigua gloria, a medida que la hacían apta para viajeros de lujo del siglo 21. Fue una tarea que el arquitecto Pedro Jaramillo aceptó con todo gusto.

Por ejemplo, la hermosa casa antigua sólo tenía dos baños. ¿Cómo harían los pisos para soportar el peso de 28 bañeras…? ¿Qué pasaría si todos los huéspedes del hotel se deseaban bañar al mismo tiempo?

Este dilema obligó a los constructores a ensanchar los estrechos pasillos y a reemplazar las puertas, bajando los cielorrasos para incorporar tuberías modernas y equipos de seguridad contra incendios. Y con todo aquello, uno ni se daría cuenta de la diferencia.

Una de las habitaciones en el Hotel Casa Gangotena.
Nuestro hotel cuenta con habitaciones únicas.

¿Bajamos?

Y luego estaba el ascensor. Tal vez el mayor reto que enfrentó el equipo restaurador. Se descubrió que lo que había debajo del hotel no era tierra pura, sino una habitación extra de la casa de al lado, algo que habían permitido los antiguos propietarios.

No había otra solución que trasladar el ascensor a otro lugar. ¿Pero a dónde? El único lugar que funcionó dentro de los planes del arquitecto Jaramillo era la escalera de doble ala con sus barandillas art-deco. La escalera fue retirada y el ascensor reconstruido en su lugar, y una sorprendente escalera en espiral creada a un costado. Esta nueva escalera es ahora un emblema del edificio – testamento al diseño interior del arquitecto Jaramillo.

Otra remodelación que debieron realizar los constructores se ubicaba en el patio. Hoy, el conservatorio del hotel, lleno de orquídeas y ecléctico mobiliario, se asemeja a un jardín inglés; el espacio antes era un patio al aire libre con una fuente en su centro. El precioso techo de cristal fe añadido y se incluyó una instalación acuática en el jardín rediseñado.

Aunque nunca lo sabrías, todo un piso extra fue construido en el ala oriental, cubierto con paneles solares para calentar el agua. Mientras tanto, se excavó un piso entero debajo del ala oeste de la mansión para crear una entrada de entrega de mercancías y zona de servicio oculta para cocineros y personal.

Tres años más tarde, la construcción gigantesca de Casa Gangotena, este “acto de amor”, había terminado. Pero faltaba algo importante.

La recepción del Hotel Casa Gangotena.
La recepción del Hotel Casa Gangotena.

Construyendo comunidad

Los nuevos propietarios estaban interesados ​​en integrar el hotel a la comunidad de los alrededores de la plaza San Francisco, el barrio conocido como San Roque. Así, junto con los propietarios del vecino Museo Arqueológico Casa del Alabado, se financió una organización cultural sin fines de lucro, cuyo objetivo sería mejorar el nivel de vida de la comunidad, su sentido de pertenencia e integrarla al proyecto turístico. Muchos de estos vecinos – incluyendo la última familia de molineros del casco antiguo, los pintores de santos, bordadores, sombrereros, curanderos tradicionales y fabricantes tradicionales de dulces – forman ahora parte central de las excursiones que el hotel organiza para sus huéspedes.

El día de apertura del hotel, los lugareños fueron invitados a los cócteles de inauguración. Hicieron fila alrededor de la manzana para poder echarle un vistazo durante visitas ofrecidas por el personal: era la primera vez que habían podido admirar el interior de la antigua y legendaria mansión de los Gangotena.

La restauración de Casa Gangotena no sólo significó la regeneración física de un edificio único, sino el rejuvenecimiento de todo un barrio. Ha arrojado sus orígenes aristocráticos por la ventana para convertirse en el corazón y alma de una nueva comunidad, y fuente de orgullo para todos los quiteños.

El jardín de Casa Gangotena.
El hermoso jardín del Hotel Casa Gangotena.

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27 agosto, 2018 Christopher Klassen
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Si estas paredes pudieran hablar, tendrían bastante que contar. La historia de la Casa Gangotena comienza con un cuento. Una historia que se extiende más allá de tiempos inmemoriales, que abarca civilizaciones antiguas, conquistas tumultuosas y agitación religiosa, incendios y reconstrucciones, romance y traición.

Pero a lo largo de su historia, formas, usos e incluso nombres, Casa Gangotena ha estado en el corazón físico, espiritual y cívico de la ciudad.

Pero, ¿dónde empezó todo?

Según los primeros cronistas españoles, la moderna plaza San Francisco se jactaba de ser un centro de templos, entre ellos el de Huayna Capac, el emperador inca del siglo XV. Se dice que el propio emperador solía salir de paseo y caminaba desde lo que hoy es San Francisco a Santa Clara. La cuadra en la que ahora se encuentra la mansión fue el Templo de la Milicia Celestial –los guardaespaldas de la élite- durante el período incaico.

Tan pronto como los españoles llegaron a la capital norteña de los incas en 1534, llegaron las órdenes religiosas a convertir los corazones y las mentes de la población local a la religión católica. Así, el orden franciscano ocupó toda la ladera occidental de esta vasta plaza, que durante siglos había sido un gigantesco mercado al aire libre para comerciantes de todas las regiones del Ecuador precolombino. Por lo tanto, la Casa ocupó un lugar central en la ciudad colonial, dando testimonio a la construcción de la iglesia católica más importante de la ciudad.

Iglesia San Francisco de Quito en la Plaza San Francisco
Plaza San Francisco alrededor del año 1920.

La casa original fue construida en 1600 por la familia Ponce Castillejo, la que fuera vendida a un rico empresario cacaotero con el nombre de José María Caamaño durante la independencia. Este alquiló la residencia a los primeros presidentes de la República, entre ellos Vicente Rocafuerte (1783-1847): después de todo, el Palacio Presidencial se encontraba a la vuelta de la cuadra en la Plaza de la Independencia. Otros notables, como el famoso Eloy Alfaro, fueron sus dignos invitados.

Conocida como Casa de San Miguel, la casa mantuvo el título original por más de 200 años hasta que fue cambiada a Casa Gangotena en 1840, el nombre de sus residentes, quienes poseían tierras en la provincia de Cotopaxi, con haciendas como El Balcón y Buenavista, una casa de campo que María Gangotena donaría a los monjes cistercienses para construir un monasterio.

Los propietarios finales de la casa, las Gangotena, provenían de una de las principales familias de la capital, cuyos miembros fueron importantes figuras políticas, terratenientes, académicos e incluso poetas.

En muchos sentidos, su propia historia están entrelazada con la de la ciudad: un documento demuestra que después de un intenso período de sequía en el siglo XVII, a la familia se le regaló agua con tal de que vivieran en la casa, ya que trajeron sus propios suministros a Quito desde tierras más húmedas.

Iglesia La Compañía de Jesús en el Centro Histórico de Quito.
Iglesia La Compañía de Jesús en el Centro Histórico de Quito.

En 1914, la casa sufrió un incendio calamitoso – los historiadores locales dicen que un ex-novio de una de las hijas de los Gangotena tuvo la culpa, incendiando a la mansión en su día de la boda. El matrimonio no duraría mucho – apenas 24 horas, en realidad.

La casa fue completamente reconstruida en 1926, en ojos de los hermanos Russo, arquitectos italianos con un gusto por la grandeza y las delicias. El estilo colonial dio paso a un ambiente palaciego sustituido por columnas ornamentadas, fuentes y murales. También se incluyeron frescos, uno de los cuales representa a la familia Gangotena a caballo, el nombre de cada miembro inscrito en las riendas de sus corceles que ahora se puede admirar en la Junior Suite del hotel. Otra, en la antigua terraza acristalada del ala sudoeste de la mansión, donde las damas de la sociedad acostumbraban a coser y chismes, demuestra una gloriosa escena marítima, con pequeños veleros.


Décadas pasaron y la casa cayó en declive. Las hermanas Mimi y Lola Gangotena fueron las últimas descendientes directas de la acaudalada familia española que habitó en la casa. Lola años después sería la esposa del Presidente de Ecuador Camilo Ponce Enriquez, la pareja tuvo cinco hijos. Y después de la muerte de las hermanas, la casa fue entregada a una fundación. Esta vendió la propiedad en 2007 a Roque Sevilla, ex alcalde de Quito, quien estaba interesado en comprar el edificio emblemático (que había visitado durante fiestas de té que aquí se organizaban cuando era niño) y transformarlo en un hotel, encantado por su ubicación única en la Plaza San Francisco.

La restauración fue todo un cuento digna de una película, en realidad, y en 2010 Casa Gangotena reabrió sus puertas, mostrando al mundo su última encarnación: un hotel boutique de lujo.

Pero la historia no termina aquí. Cada huésped, cada cocinero, cada camarero que pasa por las puertas de este hotel histórico añaden algo a la narrativa de Casa Gangotena, cada uno desempeñando un papel. Estas paredes sin duda verán mucho más.

Hotel Casa Gangotena en el Centro de Quito.
Hotel Casa Gangotena en el Centro de Quito.


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