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La mejor actividad para conocer Quito es caminar; sumergirse en medio de todo lo que encuentre en su camino, empaparse del ambiente, la historia, tradiciones y gente que lo rodean a su andar. Pintorescas plazas, catedrales barrocas y picos cubiertos de nieve forman el telón de fondo de una vibrante ciudad colonial. Indígenas, con sus camisas bordadas y sombreros tradicionales, se mezclan con locales y turistas en medio de las voces de los vendedores ambulantes y limpiabotas, mientras el delicioso aroma de la gastronomía andina se derrama por las ventanas de los restaurantes que bordean las calles coloniales del centro de Quito. Ubicado en un lugar esencial del corazón histórico de la ciudad, el Hotel Casa Gangotena es el lugar ideal para comenzar a explorar miles de años de historia quiteña y las mejores actividades que hacer en estas tres caminatas cortas.

View of San Francisco de Quito church
En la plaza San Francisco de Quito se encuentra una iglesia que lleva el mismo nombre.

Casa Gangotena se ubica a pocos metros de distancia de los lugares más icónicos de Quito. ¡Camine por el centro histórico mejor preservado de latinoamérica!

Plaza San Francisco a San Marcos

Antes de aventurarse por la ciudad, debe visitar la icónica calle Cuenca que, a pesar del paso del tiempo, es una latente representación de la tradicional vida quiteña. Apenas ponga un pie fuera del jardín del hotel, podrá percibir la sinfonía de aromas de diferentes hierbas y observar las coloridas piñatas que decoran la calle.Es difícil ignorar los olores que salen de la tienda de especias, justo en frente de Casa Gangotena. Con los frascos llenos de coloridos condimentos y cajas de madera repletas de golosinas de frutas cubiertas en panela, no podrá negarse a entrar cada vez que salga del hotel.

A pocos metros se encuentra el Museo Casa del Alabado; una colección impresionante de piezas precolombinas que muestran aspectos de las culturas de diferentes etnias ecuatorianas. La casa, construida en el año 1611, está hermosamente restaurada e incluye un patio donde puede tomar café y probar el delicioso chocolate de higos, hecho con los frutos del árbol que adorna el patio en la parte superior del museo.

Salga hacia la calle Rocafuerte y encontrará la Plaza de Santa Clara, donde podrá visitar el monasterio y la iglesia. Siga caminando a lo largo de esta calle hasta llegar a los antiguos muros amarillos del Museo de la Ciudad. En lugar de exhibir piezas arqueológicas u obras de arte de diferentes épocas, el Museo de la Ciudad devela nuestra historia real y la vida cotidiana de los quiteños desde sus principios hasta los últimos años del siglo XIX.

Si desea viajar en el tiempo y vivir en el Quito de 1800, una de las actividades que usted debe hacer en Quito es pasearse por La Ronda. Este bohemio barrio asciende por una colina bordeada de flores y banderas de colores que cuelgan de los antiguos balcones coloniales. A lo largo de la calle, encontrará un mundo de locales que representan la esencia de la cultura quiteña, como la juguetería Zabalartes, donde trompos, yo-yos y muñecos de madera cobran vida desde hace 35 años. Disfrute de deliciosa comida típica y calientes canelazos en los bares que vibran al ritmo de música en vivo todas las noches. No deje de entrar al local de República del Cacao, para comprar chocolates hechos con cacao ecuatoriano, el mejor cacao fino del mundo.

Saliendo de La Ronda, camine más abajo de la Plaza Santo Domingo, y continúe hacia la izquierda, a la calle Flores, donde encontrará varias de tiendas especializadas en la fabricación artesanal de velas. Aprovechando que está aquí, puede comprar hermosas velas colgantes en forma de ramo de flores, disponibles en una amplia gama de colores de colores.

Cuando llegue a la esquina del café Dios No Muere, gire a la derecha en la calle Junín. Aquí caminará a lo largo de una de las inmensas paredes blancas del monasterio de Santa Catalina, uno de los cinco monasterios femeninos de clausura más antiguos de la ciudad. Antes de llegar a la plaza San Marcos, descubrirá muchos sitios para comer, como el café Khipus que prepara chocolates de divertidos sabores como tequila y piña colada o el bar “hipster” Sirka, adornado por murales y cuadros de pintores locales.

Una colorida calle del Centro Histórico de Quito
El Centro histórico de Quito se ha empeñado en preservar su estilo tradicional.

Plaza San Francisco a La Basílica del Voto Nacional

Basílica del voto nacional
La Basílica del voto nacional es la única iglesia con estilo neogótico de Quito.

Partiendo desde las puertas del Hotel Casa Gangotena, se encontrará frente a la Plaza San Francisco, respaldada por el fondo del majestuoso Pichincha y los campanarios de piedra maciza de la iglesia más antigua del Ecuador. Debajo de los arcos del atrio de San Francisco, se encuentra “Tianguez”, un café que ofrece una magnifica atención en su terraza con vista a las cúpulas de las iglesias medievales que lo rodean. “Tianguez”, que significa “mercado” en los dialectos antiguos de Quito, guarda un museo de artesanías en su interior. Atravesando los túneles construidos por debajo de la iglesia de San Francisco, usted podrá encontrar joyas de tagua, cerámicas detalladas, coloridas máscaras de animales, entre otros fascinantes objetos.

Bajando por la calle Sucre llegará al Museo Numismático, donde se ubicaba el antiguo Banco Central del Ecuador.  Aquí se recoge una muestra acerca de la evolución de la moneda ecuatoriana, incluyendo sus etapas prehispánicas, su impacto en el periodo colonial y las emisiones de billetes hasta llegar a la dolarización.

Continúe por esta misma calle hasta llegar a los muros imponentes de piedra volcánica andina de la Iglesia de la Compañía de Jesús. Con cada rincón de su interior bañado en oro y decorada con pinturas de artistas de la Escuela Quiteña, la Compañía es considerada la iglesia más hermosa del país. Una actividad que no puede dejar de hacer es subir hasta la cima de su cúpula, que custodia los impresionantes y delicados interiores de la iglesia.

Haga una pequeña pausa y siéntese en una de las bancas de piedra de la Plaza Grande a recuperar el aliento. En el centro se levanta el monumento en honor al Primer Grito de la Independencia(10 de agosto de 1809) y a sus alrededores se encuentran varios de edificios históricos. Hacia el norte está el Palacio Arzobispal, donde usted puede entrar a almorzar en uno de sus acogedores restaurantes. La catedral de Quito, una de las iglesias más antiguas del continente, se encuentra al sur de la plaza. También podrá ver el Palacio de Gobierno, un edificio blanco coronado por la bandera del Ecuador. Si llega a tiempo, alcanzará a ver el cambio de guardia, una actividad muy popular en la ciudad.

Siga a lo largo de la calle Venezuela,  podráver la silueta de las torres góticas de la Basílica del Voto Nacional. A pocos pasos se encuentra el Monasterio del Carmen Bajo. ¡Su maravillosa puerta principal fue tallada por una de las pocas mujeres artistas de la época colonial quiteña: la madre María Magdalena Dávalos! Un poco más adelante está la fachada colonial de la casa del Museo Camilo Egas. Aquí usted podrá disfrutar de las obras y el legado del precursor del arte moderno y contemporáneo del país.

Basílica del voto nacional
La Basílica tiene una estructura neogótica comparable con grandes edificaciones católicas como St Patrick’s de Nueva York y Notre Dame de Paris.

Continúe por esta calle hasta llegar a los pies de la Basílica del Voto Nacional, la catedral gótica más grande de Latinoamérica. Lo que la diferencia del resto de iglesias de este estilo es que, en lugar de las gárgolas tradicionales, la Basílica está decorada con tortugas, iguanas y otros animales endémicos del Ecuador. Por dentro, sus paredes grises se iluminan con los rayos del sol que atraviesan los vitrales de colores. La Basílica también está envuelta en leyendas que la rodean de intriga y misterio. La iglesia no ha sido terminada y hay muchos que creen que cuando finalmente se termine de construir, se acabará el mundo. Además, los locales aseguran que entre los pasillos del convento se esconde el corazón del ex presidente García Moreno.

Detalles de la Basílica
Las gárgolas de la iglesia de la Basílica incluyen elementos locales como el cóndor andino.

Ahora, si le gusta la aventura y llenarse las venas de adrenalina, la Basílica es el lugar perfecto para una actividad imperdible de la capital. Los visitantes valientes pueden subir las empinadas gradas y cruzar una delgada tabla de madera hasta llegar a la cima. Sin embargo, si usted no le teme a las alturas, puede escalar por las gradas de alambre para llegar a la torre central donde, a 79 metros de altura, podrá disfrutar de una vista única de la capital ecuatoriana.


Plaza San Francisco a Mercado Central

Iglesia San Francisco de Quito
El mercado central se encuentra a una corta distancia de la Plaza San Francisco de Quito.

Con los colores brillantes y los sabores exóticos del Ecuador, una actividad que usted no puede perderse durante su visita a Quito es recorrer un mercado al aire libre; ¡es una de las cosas más fascinantes que se puede hacer!

Bordeando la Plaza San Francisco, encontrará una variedad de comercios, como la tienda de artesanías Nua Ami, la joyería Ariu, que combina elementos místicos y contemporáneos, y la tienda de Homero Ortega que, por más de cinco generaciones, se ha dedicado a fabricar los famosos sombreros de paja toquilla.

Cuando llegue a la intersección con la calle García Moreno, gire a la izquierda hasta llegar a la Plaza de la Independencia, lugar que marca el pulso social y cultural de la capital andina. Si queda impresionado con lo hermoso que se ve todo desde abajo aventúresehacialas cúpulas de cerámica de la Catedral; el centro histórico se observa mucho mejor desde las alturas de sus iglesias coloniales. Además, ¡es muy divertido! Atrévase a aventurarse en la oscuridad de los pasadizos secretos de la iglesia, donde las escaleras de piedra son muy angostas y los pasillos pueden llegar a incomodar a cualquiera. Pero esta sensación definitivamente vale la pena. Una vez arriba tendrá una vista alucinante en la que la arquitectura colonial y la naturaleza andina se unen armoniosamente.

Siga por la calle Chile, que delinea el Palacio Arzobispal, y gire a la izquierda en la calle Guayaquil. Entrando por las puertas de madera, que permitido el paso de locales y turistas a la Heladería de San Agustín desde el año 1858. El delicioso olor a comida casera, preparada con recetas ancestrales que siguen deleitando paladares con el pasar de los años, lo recibirá de inmediato. ¡El ambiente es realmente único! Radios y teléfonos antiguos están dispersospor el local de muros rojos, adornado con recortes de periódico que cuentan su historia y de espejos dorados. Con solo ver las humitas frescas, empanadas gigantes, e higos enconfitados, no podrá resistir la tentación de probar un poco de todo. Sin embargo, los helados artesanales son la causa de la fama de San Agustín, pues son elaborados manualmente, desde la cosecha de las frutas hasta el hielo recogido de las montañas.

Después de haberse deleitado con unos manjares tradicionales, baje por la calle Mejía para encontrarse en la Plaza Huerto San Agustín, un oasis de arquitectura moderna en medio de un mundo colonial. La plaza, renovada en el año 2016, logra incorporar perfectamente zonas verdes y piletas de agua con el piso negro de piedra volcánica. Alrededor de estas piletas usted podrá encontrar un precioso grupo de lagartijas de madera que representan una antigua leyenda acerca de la plaza. Se dice que, a pesar de que la gente aseguraba que había miles de lagartijas bajo el terreno de San Agustín, el propietario se negaba a venderlo. Sin embargo, cuando una lagartija apareció en su cama, no dudó en vender el terreno lo antes posible.

Finalice su recorrido caminando por la calle Flores y bajando por la Olmedo. Una vez que llegue a la avenida Pichincha, siga recto y cruce por debajo para llegar al Mercado Central, uno de los mercados más visitados de Quito desde 1950.

Mercado central de Quito
En el mercado central encontrará una gran variedad de verduras, vegetales, frutas y de más alimentos.

Si disfruta probar comidas exquisitas y exóticas, una actividad que dejará a su paladar contento es visitar el Mercado Central de Quito. No hay mejor manera de descubrir las delicias que definen a la cocina ecuatoriana que recorrer las miles de mesas metálicas donde se cocinan los sabores de la gastronomía tradicional. A pesar de que se puede encontrar todo tipo de platos, desde llapingachos y hornado hasta una impresionante variedad de ceviches, los puestos de frutas nunca pasan desapercibidos. Cada uno parece un mosaico de colores y texturas. Gracias a la diversidad climática del Ecuador, se puede cultivar todo tipo de frutas, desde las más comunes como sandía y piña, hasta las más exóticas, como naranjilla, taxo, y salaak, una fruta amazónica conocida como “piel de serpiente”.

Frutas del mercado central
El mercado central cuenta con una gran variedad de frutas locales y otras frutas andinas de la región.

Gracias a la comida única y exquisita del Mercado Central, quiteños, ecuatorianos y turistas de todas partes del mundo, se adentran en este universo de colores y sabores en busca de su nuevo plato favorito y años de tradición culinaria.

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